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jueves, 12 de agosto de 2010

Subida al Tourmalet

Siempre soy yo la que organizo las vacaciones, tiene su parte buena y su parte mala, tienes poder absoluto para hacer lo que quieres pero si te equivocas o pasa algo todo el peso recae sobre ti. Iván sólo me había pedido 4 horas para subir al Tourmalet y algún pico más, claro que si lo comparamos con los 15 días de Juanmi para hacer la Transpirenaica… era pedir poco.

Me puse a buscar y encontré un hotel donde se encontraba el centro de Laurent Fignon, pensé que era el sitio ideal y no nos defraudó.

Iván que no sabía nada se le pusieron los pelos de punta, a parte del ambiente ciclista que había en el pueblo que era un continuo de bicicletas subiendo y bajando, en el hotel había cuadros de ciclistas por todos los pasillos incluso en las habitaciones.Si querías ambiente de ciclismo era el sitio ideal, había gente que se paraba para hacerse fotos en las vitrinas del hotel.

En la recepción solo había un chico que hablaba español que era con el que yo me había comunicado desde Barcelona para hacer la reserva, al llegar por la noche del Pic du Midi estaba él de guardia y cuando entramos me saludó por mi nombre, Iván y los niños se quedaron alucinados pensando… de que la conoce?. Una vez explicado el motivo y al saber que a Iván le gustaban las bicicletas nos estuvo enseñando todo el centro, las bicicletas y las fotos que allí habían. Y le explicó a Iván donde estaba el desayuno para que cuando se levantara a las 7 am, cogiera provisiones para el camino era gracioso porque a parte de frutos secos y plátanos había también porciones individuales de membrillo… todo estaba pensado para ciclistas.


Y llegó el gran día, Iván apenas había podido dormir de los nervios cuando sonó el despertador, se puso su traje del Tri, cogió la bicicleta y algo para comer durante la subida. La carretera ya impresiona está toda pintada con los nombres de los ciclistas del Tour y en cada km hay un cartel que te indica cuanto te falta para llegar y que tanto por ciento de desnivel tienes en cada momento. Hasta llegar a la famosa y gran estatua de hierro que te indica que estás en la cima, unas 2 horas tardó en subir pero había merecido la pena.



Al intentarse él mismo hacerse con el móvil la foto de rigor, se le acercó un hombre gritando...no,no!!! Iván no sabía que pasaba luego le explicó que después del esfuerzo y lo que supone subir ahí arriba la foto tenía que estar bien hecha y se ofreció para hacérsela y después de esa vendría un reportaje por si no quedaba alguna bien…

A Iván se le había metido en la cabeza que tenía que subir dos picos y después de subir al Tourmalet se fue a coronar el Col d´Aspin a 1490m que según Iván era incluso más bonito si cabe que el Tourmalet.

La bajada también la disfrutó como un enano bajando entre 50 y 60km/h no sin antes limpiar la bici de los lametones de las vacas…ja,ja,ja

Y abajo le esperaban los crios para recibirle como se merecía, ya que ellos también entienden lo que para su padre representaba llegar a la cima.


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