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jueves, 17 de mayo de 2012

Trail running en familia...

Y si por la mañana habían salido mis chicos, después de desayunar me tocaba a mi y claro está, mis peques se sumaron al entreno.
Tenía marcada una horita de running, pero para que fuera mas divertido fuimos por montaña, es  una pena no utilizarla teniendo al Montseny tan cerca, el asfalto ya lo vemos bastante entre semana. Así que el finde, toca mountain.
Iván quería enseñarnos unas trialeras nuevas, como no, que llevaban a un horno pre-historico que hay, integrado en una roca, por la zona. Y para allí que fuimos.
Pasamos por una casa de pagés, donde por detrás se cogía la trialera, cuando Iván nos dijo.. que no tuviéramos miedo, que fuéramos tranquilos, pero que si el perro nos veía, vendría seguro detrás nuestro, pero que nosotros siguiéramos sin mirarle... 
Por todos es sabido mi pánico a los perros y mis peques yo creo que lo han heredado. Porque fue acabar la frase y salimos los tres en estampida sin mirar atrás y eso que era subida. El perro no vino, pero los tres ya nos habíamos desfondado en menos de 500 metros...jajaja

El camino aunque predominaba la subida era divertido, ibas bordeando la montaña, siempre echando el peso hacia ella porque un paso en falso te hubieras caído rodando para abajo. Y no es pasión de madre, pero yo siempre pienso lo mismo, si yo estoy super atenta para no caerme, no pisar una piedra en falso, me estoy cansando, hay a veces que te arden los cuadriceps... pero claro, tienes una experiencia y un saber dosificar. ¿Pero los críos? Yo desde luego no se como aguantan, y no se caen... El mas peque durante la subida era el que dirigía el cotarro, yo iba detrás de él aguantando el ritmo. Y eso que había subidas que aunque Iván nos dijo que nos pusiéramos las manos en los cuadriceps, las podíamos haber puesto directamente en el suelo, porque aquello tenía un desnivel bestial. 

Pero después de la subida viene la bajada que lo compensa y a ellos eso les encanta. A mis rodillas bipartitas no le hace mucha gracia, pero que vamos hacer.
La bajada la dominó Adri, el mayor, a Gerard le entró un poco de flato, pero tampoco se queda atrás.
Para que no nos paráramos mucho a causa del flato, Iván que siempre está pendiente de mi entreno, le dijo a Adri que él me marcara el ritmo de la bajada, éste se puso a tirar y se lo aguanté, pero no pude pasarlo. Yo creo que la orden de su padre le hizo sentirse importante e hizo que se motivara hasta llegar al final.
La verdad, es que al acabar estábamos todos orgullosos del entreno realizado y de haberlo podido hacer los cuatro juntos.

8 comentarios:

  1. Hola Ana! Nos apuntamos tu blog, que no lo conociamos. Un saludo!

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    1. Bienvenidos!!!! Quedaros cuanto querais.
      Un saludo.

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  2. ANA veo que ni a ti, ni al peque os dejan atrás pisen el camino que pisen... asfalto, pista, trail running... vamos que estáis en todas.

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    1. Hay que estar en forma Abuelo, que estos pronto nos dejan atrás...
      un beso.

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  3. Debe resultar muy gratificante poder salir toda la familia. Felicidades Ana

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    1. Gracias Miguel!!! Y La verdad que si, porque muchas veces te sabe mal dejarlos solos o cuando sales por ahí, te gustaría que ellos estuvieran para poder disfrutar de las vistas que tu ves y cuando vienen contigo es una gozada.
      Un saludo.

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  4. Que bueno!!! salir con la familia y compartir esto que tanto nos gusta.
    Felicitaciones Ana.
    Bonito lugar.

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