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jueves, 18 de julio de 2013

De padel con Editorial Vanir y Fernando Belasteguín

Nunca se me ha dado bien el padel, bueno ni el padel ni ningún deporte. Yo siempre he sido mas de teórica que de práctica. Pero mi hermano organizaba un torneo de padel y había que ir a apoyarlo y conocer ese mundo.
Iván se apuntó con nuestro hijo mayor, Adri, pero estaba claro que no iban a ganar ningún partido, el nivel estaba alto y ellos apenas habían jugado 3 veces, el caso era participar.
Mi papel era otro, ayudar en la organización. Empecé dando los "welcome packs" o lo que es lo mismo dando a los jugadores su bolsa de regalos entre ellos camiseta, botella de agua etc.
Y empezaron los partidos, esta claro que sea el deporte que sea cuando se practica aun buen nivel es digno de admirar, hubo partidos que no podías despegar la mirada de la pista, lo estaban dando todo y se notaba, te sabía fatal cuando alguno fallaba...
Conforme acababan venían a la mesa en la que estaba yo con Sergio, para darnos los resultados. Este no jugaba porque estaba recién operado de la rodilla y como él no podía moverse ya me movía yo, él apuntaba los resultados y yo los pasaba al panel central y los mantenía actualizados para que todo el mundo supiera como iba en la clasificación final.
La gente super amable, en cuestión de minutos era una mas, las chicas querían que me pusiera en sus fotos y el gerente de allí contaba conmigo para decidir quien jugaba en cada pista y yo encantada, últimamente el tema de organizar lo tengo por la mano...jajaja

 Pero sin lugar a dudas lo mejor del torneo fue que estuviera allí Fernando Belasteguín, nº1 del padel a nivel mundial, un lujazo. Unos cuantos privilegiados pudieron compartir pista con él, entre ellos Iván.
Mi hermano le guardaba esta pequeña sorpresa para compensar que no hubieran ganado ningún partido, aunque no se que fue peor.
Fernando le dijo que nunca había perdido un partido de exhibición como el que estaban haciendo y esperaba que este no fuera el primero...jajaja
Iván lo dio todo para no perder por su culpa pero estaba claro que el controlaba el partido en todo momento, supo llevarlo igualado hasta el final, mientras el resto sudaba como nunca de los nervios, la tensión, el querer ganar y no dar facilidades, Belasteguín ni se despeinó, dominaba la pelota en todo momento sabía donde iba a ir, el extraño que iba a hacer... una pasada. Y todo sin alardear de nada, intentando ayudar al contrario, enseñandoles truquillos y felicitandolos en sus puntos. Si como jugador es increíble como persona aún lo es mas.
También jugó con las chicas y luego con los profesores de allí, donde pudo verse un partido de gran nivel.
Después de la cena hubo la entrega de premios a cargo de mi hermano como organizador y dueño de la Editorial Vanir.
Lena Valenti, como la gran escritora de la Saga Vanir también entregó premios y algunos de sus libros a los ganadores y ambos acompañados de Fernando, que se hizo fotos con todo el mundo sin abandonar nunca la sonrisa.
La gente estaba super encantada con la organización, el poder tener a su ídolo tan cerca para todos fue un sueño. Todos le agradecieron a mi hermano el esfuerzo que había hecho para que Belasteguín estuviera allí.
Para mi fue un lujo poder estar y vivir ese ambiente, agradecer a todo el mundo el cariño con el que me trataron, el que confiaran en mi sin conocerme. Y espero, si me dejan, poder repetir el año que viene.

6 comentarios:

  1. Ya veo que lo pasaste genial! Me alegro!
    Bsss

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  2. Una auténtica número uno en organización y relaciones públicas, pero no te vayas a pasar al padel. Felicidades

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    1. tranquilo Miguel, de momento sigo con el running...jajaja
      besos

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  3. Desde luego no se puede decir que no seas multidisciplinar ;-)

    Eso sí siempre disfrutando.

    BSS

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    1. Me encanta, a ti no te lo voy a negar, tengo facilidad para ver las cosas claras cuando otros ven un mundo...
      besos

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